La pasión de Kike

“¡Bravo, La Higuera! ¡Bravo, bravo, braaaaavo!”, grita efusivamente un señor de edad que está sentado en la modesta gradería. El equipo sale a su cancha y la cincuentena de hinchas aplaude con todo. Hay expectación. Es que la primera serie del Club Deportivo La Higuera marcha en los primeros lugares del Campeonato Santa María, liga amateur de la zona del Valle del Aconcagua. Entre los jugadores hay uno calvo. Un fiero de la marca. Una cara conocida del fútbol chileno y también de la farándula. Es Jorge Acuña, ex seleccionado nacional y jugador de la UC entre otros clubes. Mucha agua ha corrido bajo el puente, pero el amor por el fútbol no ha sufrido variaciones.

Kike está erradicado en San Felipe desde hace varios años. Es su lugar favorito, dice. La gente lo quiere mucho y le encanta la tranquilidad que adquirió en este lugar. Ahí vive junto a su polola, quien reconoce, fue un cable a tierra para aterrizar su vida y alejarse de la entretenida, pero muchas veces perjudicial, noche farandulera.

La vida del ovallino gira en torno a la esférica, claro que con matices muy distintos al pasado. El fútbol sigue siendo su mayor sustento económico, pero ahora con una contribución menor. ¿Cómo se gana la vida Kike? Jugando para el Club Deportivo La Higuera todos los fines de semana. Ex jugadores profesionales como Juan González, Miguel Ángel Romero y Joel Estay también se desempeñan en la liga. “Acá muchos cobran por jugar. Es súper normal”, aclara Acuña. Kike ejerce de todoterreno en este club amateur, donde es un verdadero prócer. Defiende a la categoría senior (sobre 35 años), la primera serie (nivel más competitivo) y también es el técnico de algunas series menores. “Soy muy querido acá. Me respetan y me entregan cariño día a día. Cuando llego, saludo a todos los viejitos y viejitas. Es una especie de familia”.

“Nunca había querido ser director técnico. Pero pasaron los años, se acercó el retiro y el amor que siento por el fútbol es tan grande, que lo más cercano a estar dentro de una cancha de fútbol es siendo técnico”, dice motivado Acuña. Actualmente está estudiando en el INAF, donde acude todos los lunes en jornada completa. “Lo más complicado es volver a tomar un cuaderno, es que el futbolista en general, no lo hace desde el colegio”, ríe el ex jugador.

Los recuerdos de un pasado glorioso son recurrentes en un ex jugador profesional. Acuña tiene clarísimo con cuál se queda. De hecho, lo atesora. De vez en cuando se sienta en su sillón y lo rememora con melancolía. Es que extraña esos momentos. Es el 2-2 que cosechó la Selección en las eliminatorias de 2003 frente a Argentina como visitante.

La historia cuenta que La Roja perdía por 2-0 y a los 56’, Jorge Acuña ingresó por Mark González. Nunca se pensó que sería uno de los héroes de esa jornada. Kike entregó la habilitación a Mirosevic para el descuento y luego vendría lo que quedó en la retina del futbolero chileno. Pablo Aimar recibió el balón y Acuña lo barrió con mucha fuerza, pero limpio. El argentino se levantó y lo encaró con todo. Kike no se achicó, arremetió y le propinó un empujón que dejó sentado al ídolo de Messi. “La gente siempre se acuerda de ese episodio. Me dicen que soy el primer chileno que le guapeó a los argentinos”, cuenta Acuña. Luego Chile empató sobre el final con anotación de Reinaldo Navia. El encuentro se recuerda hasta hoy con aires de hazaña.

La Selección para Acuña es lo máximo y sin dudas, marcó su carrera. De hecho, estuvo convocado con Acosta, Vaccia y Olmos. Guarda solo recuerdos buenos, pero también hay uno desconocido que le pesa y donde las malas decisiones le jugaron en contra. En 2006, La Roja realizó una gira donde jugó amistosos con Costa de Marfil, Irlanda y Suecia. El volante fue elegido como la figura de estos encuentros. “Luego de esos partidos firmé un preacuerdo con la Lazio. Estaba todo listo, pero trascendió esto del arreglo de partidos. Se dijo que la Juventus y la Lazio bajarían a la segunda categoría. Ahí desistí. Finalmente a la Lazio le perdonaron el castigo. Mansa cagadita”, recuerda con cierta tristeza Kike.

En 2017 llegó el retiro y la despedida fue semanas atrás. La instancia fue organizada por su polola y algunos ex compañeros de la UC. El encuentro contó con la presencia de jugadores como Esteban Paredes, Jaime Valdés, Cristián Álvarez y Milovan Mirosevic. Se llevó a cabo en estadio del Club Deportivo La Higuera, ante un lleno total. “Fue muy lindo. Me emocionó mucho ver a toda esa gente ese día. Esteban se portó increíble. Ahora quiero hacer una en el Estadio Municipal de San Felipe, ya que creo que me merezco una despedida en la cancha del club que me retiré”, anhela Acuña.

Si hay un jugador en Chile que ha vivido la dicotomía fútbol-farándula, sin dudas es Jorge Acuña. Registra una participación en un reality show, múltiples apariciones en programas de farándula en evidente estado de ebriedad, invitado de honor de conocidas discotecas y varios romances con conocida gente del espectáculo. “En un momento aparecía más que el propio Presidente y no es broma”, reconoce Kike y añade: “Hasta el día de hoy la prensa de farándula vive pendiente… suerte que ahora quedan pocos programas de ese estilo”.

Acuña sitúa el año 2010, como punto de no retorno. Ahí, mientras jugaba por Unión San Felipe, llegó un fax que decía era convocado por Marcelo Bielsa. Días después se fracturó el meñique del pie. Hizo la recuperación en Santiago. “Me frustré, hice la recuperación a medias y comencé a salir mucho. No me importaba recuperarme, si no olvidarme del tema del pie”, dice el ovallino. Meses después fue despedido y entró a Pelotón. “No soy de arrepentirme. De que lo pasé bien, lo pasé súper bien. Lo que sí, tuve que haber hecho las cosas con más moderación”, reflexiona Acuña.

“A pesar de que siempre hay problemas, estoy contento y tranquilo”, reconoce. Es que la inestabilidad emocional es algo permanente en el ex jugador de la Roja. Además, tiene una gran pena, una que lleva varios años y que aún no tiene solución. No ve a su hija hace más de un año y actualmente está en un juicio. La madre de su hija, Roxana Muñoz, acusa al ex jugador de no pagar la pensión alimenticia. “Actualmente estoy en juicio por ver a mi hija y tratar de bajar la pensión, la cual considero excesiva para mis ingresos actuales. La realidad económica no es la misma de antes”, dice Kike.

Y complementa: “Lo único que quiero es estar con ella. No la veo hace muchísimo tiempo”. El ovallino asegura que se ha realizado exámenes psiquiátricos para poder lograr ver a su hija. Es su anhelo máximo.

Kike espera una solución expedita y próspera para su situación familiar. Por el momento, rema con ganas en el fútbol amateur para solventarse y sueña con ser director técnico profesional. Alejado de la farándula, con algunos problemas familiares que persisten, pero vinculado al fútbol. De la manera que sea.

La entrada La pasión de Kike se publicó primero en La Tercera.

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